Thursday, July 09, 2009

Marca de un ayer...

Esa imagen religiosa está doblada no por descuido sino por desahogo. Fue aquella vez en la que le habían roto algo en el pecho, cuando llevaba días, meses tomando sin control, esa noche de drogas y abrazos de impotencia a la almohada, madrugada inundada de llanto y sábanas mojadas con desilusión. Ahí fue donde la imagen de éste, no tan practicante pero sí creyente ser, quedó atrapada en un puño dormido y desesperado que rezaba por el fin.

Hoy, al verle, sigue recordando aquella madrugada, recuerda también el día siguiente, pero sobre todo aquel amor enfermizo, siempre hiriente, ése que ahora observa por arriba del hombro y que lo único que le dejó fue una imagen doblada pero una vida más fuerte. Y a la imagen, todavía le reza.

Madera de por medio...

- Pero te amo.
- Un poco tarde para darte cuenta.
- Abre la puerta.
- ¿Para qué?
- Sólo déjame verte, quiero hablarte.
- Ya lo estás haciendo.

Silencio.
En el pasillo y dentro de la habitación.
Cuando por fin cree estar en soledad,
la puerta suena con un solo golpe.

- ¿Ahora qué?
- ¿Me abres?
- ¿Para qué?
- Quiero verte.
- Yo no, no quiero, no pienso volver a hacerlo.
- Al menos déjame ver tus ojos para saber que es cierto.
- Aunque te griten amor, te juro no volveré a hacerlo.

Vicios casuales sin sabor...

Solamente porque sí, casi podría decirse que sin ganas. Tal vez sólo por el hecho de hacerlo, sosamente, como desayunar sin sal, otra vez y ya.

El vicio de la repetición, esas copias que jamás llegan a ser como la original, y las ganas, esas ganas (aún sin saciar) que empujan siempre que se les deja el mando. Aquí está, dejando que esas fuerzas tomen poder sobre su ser.

La vida juega a ponerse sarcástica, los actos le dicen en secreto que ya sabían que esto iba a pasar, el cuerpo responde a los impulsos esperados, y la mente ausente, lejos, pensando en cómo le hace falta sazón a todo esto, en cómo las segundas versiones no siempre son lo que se espera, y en cómo prefiere estar separada y no dentro de esa piel en este momento.

Aquí está y no se siente. Lo hace pero no cree hacerlo. Prefiere ocupar otro espacio en este pequeño universo, pero el mero disfrute de un capricho cumplido deja mucho más por dentro aunque sea sólo en lo que regresan la razón y el sentimiento.

Monday, July 06, 2009

Es tiempo...

Ni un paso más hacia atrás,
ni siquiera detener el paso,
no ahora que todo está tan cerca.

Ni por más temor que exista
ni precaución,
y aunque el dolor se extienda

El tiempo avanza y sin espera
la vida que se busca y que no da vuelta
también corre y se va sin darnos cuenta.

Thursday, July 02, 2009

Nota:

Qué flojera de la más pesada me da la gente que anda de nefasta solamente para que los demás entren en ese 'mood' porque quierne que estén igual que ellos.

Pero flo-je-ra.

Tuesday, June 30, 2009

Avisos de ocasión...

Se cambia/traspasa vida estable poco reconfortante*
por una vida con menos aspiraciones pero que haga feliz.
Trato inmediato.

Negociable con otra que tenga
un perrito que le reciba al llegar del trabajo
o con pareja con la cual despertar en las mañanas.

*Incluye computadora portátil seminueva
y cámara digital con dos tarjetas de memoria.

Vigencia: hasta antes de que la vida le cambie al dueño
y no la quiera dejar ir.

Una carta, nada más...

Un montón de palabras en un acomodo calculado para un solo fin: perpetuarse.

Tinta regada porque el corazón lo quería gritar pero no se tuvieron las agallas para hacerlo. Puntos, comas, adornos, adjetivos. El alma hablando a través de una mano conectada al pecho, expresando lo que se ha de hablar, mintiendo, tal vez, sin saber que se miente, hablando de un hoy de quien escribe y no del mañana de los ojos que la leen.

Un cúmulo de poder en un papel doblado, guardado por temor al olvido, por recuerdo a lo bello, por costumbre al duelo y al resentimiento. Pero al fin, pasado.

Palabras mudas...

"Me voy a aventar, pero al precipicio" -le dije-.

Su respuesta fue un simple "oye, esa idea no me gustó. Permíteme un momento, te regreso la llamada." Y no se daba cuenta de que en realidad me estaba poniendo los zapatos que quiero ver como una última imagen de mi ser, antes de saltar, antes de respirar tranquilamente una última vez.

Lo dije suavemente para no alarmar, pero con todas las ganas de hacerlo tan alto como para acabar con el aire en mis pulmones. Se lo advertí sin titubear, en tono de broma, con sabor a verdad.

"Oye, esa idea no me gustó. Permíteme un momento, te regreso la llamada."

No se dio cuenta.

Sin duda atendió algo más importante ante sus ojos en ese momento, un pendiente inmediato, un asunto finito, y no pudo dedicar un segundo a repensar lo que había oído.

Y yo, sintiendo la amargura más rara que he sentido, la impotencia agarrándome de las manos, el desespero sudando como miles de hilos, amarrándome las agujetas de esos zapatos que me gustan, los casi nuevos, los que a muchos han agradado y me han hecho sentir bien. Esos zapatos que son la última imagen que quiero tener de mí antes de cerrar los ojos y voluntariamente caer, saltando para ver si es cierto que, como en los sueños, despierto y mi realidad es otra en la que aún respiro y no hay nada que temer.

Sunday, June 28, 2009

Muy cierto...

"La jalousie naît avec l'amour, mais ne meurt pas toujours avec lui."
The sea, the sea. -Iris Murdoch-.

La leí. Me gustó. La subí.

Wednesday, June 24, 2009

Carta (otra, la del final)...

Chole:

No sé cómo decirlo sin rodeos. Es la forma más difícil y a la vez la más tajante, seguro la que me hará sentir un trago amargo con sabor a libertad, y a ti tal vez te cavará un hueco, de esos feos, de esos lentos, clavados bien adentro (o tal vez no, quizá).

Nos hemos tomado demasiado cariño desde aquella vez que entraste a mi cuarto y no quise dejarte. Te abracé, te apreté contra mí creyendo que, irónicamente, eras la mejor compañía que podía tener. Necesitaba tener unos brazos (aunque fueran los tuyos) al rededor de mí. Y te acepté entre mis cuatro paredes, esa noche, aquella velada, ¿recuerdas? Tus manos frías en mi espalda me avisaban que no recibiría el calor que esperaba, pero mediocremente me hice entender que así estaba bien, serías mi compañera y escudo, mi nueva sombra, y hemos llegado a acostumbranos demasiado, y querida, demasiado jamás es bueno.

Todo iba bien, fue bien, al menos lo pensé. Eres, tal vez, la mejor compañía. Me temo que así sea.

Sin embargo las cosas no están funcionando como estaban haciéndolo hasta hace no más de ocho días. Poco tiempo, tal vez, pero suficiente. Ya no puedo darte lo que me das, simplemente no he podido. Creo que es el momento de partir cada quien por un camino distinto, uno en el que tu compañía sea lo más que alguien pueda esperar y en el que te ofrezcan más de lo que te puedo dar, porque como has visto (porque estoy seguro que así es) no he dado todo de mí y solamente he estado a gusto con tu espalda cerca a la mía cuando duermo y con tu silencioso caminar a mi lado, sintiéndome algo mejor que antes pero no aliviado.

Tampoco te invité a mi vida planeando botarte en un futuro. No soy un ser ruin y, por lo mismo, quiero dejarte libre de escoger a alguien mejor que necesite de ti. Lo nuestro ha sido bueno, tal vez, pero no suficiente, no aquí en mi pecho, no dentro de mí. Sabes que te estaré siempre agradecido por lo que has hecho por mí, y sé también por como me ves que siempre estarás pendiente de que regrese a ti. Pero no será así. No lo creo, no lo quiero, no es bueno para los dos.

Te deseo encuentres otros hombros que abrazar todo el tiempo, una sonrisa a la cual forzar próximamente, y que tus planes se hagan, se logren (con otro u otros). Yo, te digo hoy, ha sido suficiente, no quiero lastimar pero ya no puedo más. Ha tenido que ser así, exactamente como antes, posiblemente como después. A todos nos toca.

Adiós mi Chole, mi (extrañamente) queridísima Chole.

Adiós.

Amor...

Te quiero aquí, como antes o más.
Te quiero aquí, bajo este sol,
sobre este suelo,
aún sin poderte tocar.

Quiero imaginar que
con el viento
tu olor me ha de llenar.

Monday, June 15, 2009

Semana mágica...

Te tengo fe.
No me falles.

(Lunes, día de paga. Vamos bien.)