Tuesday, March 29, 2011

El último. El final. El pinche.

Copio la acción de mi queridísima Ana Feliz con su escritura (esta acción, click aquí).

Fin al Chumpo. Fin a este derrame de palabras y sueñitos en papeles inventados, en pedazos de hoja, en post-its de colores, en servilletas de papel, en “posts”. Final, final, final. Por fin. Porque ya es hora, porque ya lo era, porque quiero y puedo. Y a quitarse de la espalda a tanta cosa, llevar en el pecho lo bueno y lo malo dejarlo por ahí en rincones de casas a las que no se vuelve jamás.


Tenía mucho tiempo que no sabía cómo dejar de hablar de mí y empezar a escribir otra vez. Pero no he podido. Así es que, no me doy por vencido, simplemente el Chumpo ha llegado a su fin. Un marzo. Así. Punto. Ana, te copio. Lo dejo. Dejaré que otros me deleiten con su arte y me dejo de querer hacer de mi vida esta bola de cosas que cargo como piedras en la maleta. Suficiente hay ya con todo lo bueno que hay por todos lados como para que llegue a imitarlo. Voy a la calle a disfrutarlo.


Este blog empezó en tiempos felices, muy muy felices, pero se convirtieron pronto en la cosa más deprimente, y el desahogo de tantas cosas que han pasado, buenas, malas, extraordinarias y pésimas. Tanto tanto que se volvió monótono el siempre esperar o apresurar el momento en el que pasen cosas malas, cosas buenas, pero que pasen para poder escribirlas. Ya no. Ya no quiero esperar.


Llegó el momento de vivir y disfrutar y no pensar en lo bonito que quedaría en unas letras. Quiero que se quede todo en mí y sólo en mí. Mis queridos amigos, no habrá ningún cambio mas que el abandono de este blog, ustedes seguirán oyendo mis anécdotas sin necesidad de verlas disfrazadas, pulidas, amontonadas. Yo sigo, esto no. De mí ya sabrá el mundo cuando sea el momento, este blog alimentador de ego ya es hora de que llegue a su pinche fin. Supe que el momento había llegado cuando empezó a pesarme más de lo que me alienta.


Gracias por las porras, los elogios, las críticas, etc. Y por hacerlo crecer.


Muchos pasos en menos de 24 horas. Y vamos por más.


Adéu!

Wednesday, March 23, 2011

Testing...

On the road On a bus An online test post.

Monday, March 21, 2011

Ensayo uno sobre el olvido de uno mismo...

A esa mujer le ponen el cuerno. Seguro. Yo sinceramente, de ser su marido, al primer desplante de este tipo no sé si saldría de la casa corriendo, me subiría al coche casi sin gasolina, y huiría a estar en los brazos de otra, una de menos clase, tal vez, pero más amorosa, más paciente. No sé si lo haría, aunque seguramente ya me hubiera pasado ochocientas veces por la mente (u ochocientas una).

Pero algo es seguro. Cabe insistir. A esa mujer le ponen el cuerno.

Es rubia y delgada, sí, pero es rubia de caja, y delgada o no ya tiene la piel amarga. Por eso trata de disfrazarlo con su bolsa de marca, comprada por el "mal marido" -según ella-, por eso también su porte de prisa, seguramente el coche está en el taller debido al rayón que le dio el mal marido tratando de huír de ella con el pretexto de ir a comprar leche o comida para los perros. Y tiene el pelo hasta encrispado del sudor que le causa el estrés de coger el metro, de convivir con la multitud, la misma que se le cruza en el camino y no puede espantar con el sonido del clacson. Suda de estrés por ser una más, una con ganas de más pero con menos. Una con cuernos.

Ni modo. Así es la vida. Un baño de pueblo en el metro le hace pensar que está viviendo la peor tarde de su vida mientras a su hija pequeña le hacen bullying en la escuela y piensa en contárselo a papá porque mamá siempre está de mal humor. La rubia de la bolsa bonita tiene el peor día desde Atocha a Plaza de Castilla, recorrido eterno. Hoy no hay Paseo de la Castellana en quince minutos, no hay comida para los perros, ni comida lista en la cocina. Hay un reporte de escuela (la hija por fin respondió la agresión), hay desesperación por el cúmulo de gente, y hay un marido que llega tarde porque tiene "una reunión".

Sólo por eso, y cosas más q ni sabemos, hay que disculparle su humor cuando se cruce en nuestro camino o nos crucemos en el de ella (según su ego) y nos quiera tratar de ineptos. Recordemos que podemos sacarle el dedo cuando ya no está viendo, pero sobre todo recordemos que le ponen el cuerno.

Escupitajo de verdad...

Esa gente tan pura que "se va a ir al cielo aunque no queira", me molesta. Lo siento.

Wednesday, March 16, 2011

Nueva rutina...

Anacardos y pasas
mientras haya en la alacena.

Saturday, March 12, 2011

Tanto tiempo después...

Me tomé una lágrima de mis ojos.
Quería saber a qué sabía.
Como queriendo decirle a mi cuerpo que,
si no había entendido,
a esto sabían los días
en los que no sabía por qué,
si mis pies querían andar,
no he querido estar fuera de cama.

Thursday, March 10, 2011

Tup tup tup...

A veces escribo cada mierda que siento la necesidad de pedir disculpas.

Ya llegará el día.

Luego. En otro momento.

Saturday, March 05, 2011

Olvidé decir que...

"Te mando una babeada de dientes."

Bad loser...

I don't hate you.

It just bothers me that
it's because of you
that i couldn't keep going
with my game
between those two fools.

That's it.

And it makes me feel
like I was the fooled one.
But such is life.
I'll get over it
(but not you).

I know myself.